Los cordobeses le ganaron 1-0 al campeón del fútbol argentino, en un partido intenso que la T se quedó merecidamente.

En un partido jugado con mucha intensidad, Talleres derrotó a River por 1-0 por los 16avos de final de la Copa Argentina y dio el gran golpe ante el reciente campeón del fútbol argentino. El gol del triunfo lo convirtió Rodrigo Garro en el primer tiempo, tras resolver una jugada embarullada, con varios rebotes, en la que de zurda el jugador del equipo cordobés marcó la apertura del tanteador.

Y fue, en definitiva, lo que indicó el rumbo del partido, porque desde ahí Talleres aguantó los intentos de River por empatar. Pero no lo hizo refugiándose y tirándola a cualquier parte, sino plantándose de igual a igual y defendiendo su ventaja jugando. Porque así la había conseguido y ésa fue su estrategia.

Más allá de que el mencionado gol de Garro tuvo algunos rebotes antes de entrar, eso no significaba que Talleres estaba titubeando. El equipo de Javier Gandolfi venía siendo muy directo a la hora de buscar el arco contrario. Y por eso era merecedor de un gol. Pero cuando lo consiguió no se durmió en los laureles sino que supo que no podía sacar el pie del acelerador y mucho menos ante un River que buscó el empate aunque no tuvo la lucidez de otros partidos como para encontrar es resultado que, al menos, lo llevara la definición por penales.

Es obvio que River se encuentra en un natural relax propio de los festejos de un campeonato largo, el de la Liga Profesional, que logró con justicia y también con una amplia ventaja, relegando al segundo lugar precisamente a Talleres. Sin embargo, todo lo que es un mérito en el título del equipo de Martín Demichelis, también lo es en el conjunto cordobés, que se plantó frente al campeón con la certeza de que podía sacar provecho de su juego. Porque, ni más ni menos, es el subcampeón. Y así lo jugó. Y por eso ahora le toca festejar.

En los octavos de final se enfrentará con el ganador del duelo entre Colón y Lanús, que aún no tiene fecha confirmada para jugar.