El Xeneize gozó de la eficacia que le faltó en los partidos anteriores y jugó el clásico como si fuera una final. La Academia, por su parte, se complicó en la tabla de posiciones.

En uno de los encuentros más entretenidos de la actual edición de la Copa de la Liga, Boca le ganó 4-2 a Racing en la Bombonera y quedó a tiro del top 4 en su grupo: el Xeneize, que arrancó ganando y debió sobreponerse a la rápida reacción de la Academia, se repuso de la derrota contra Unión en Santa Fe y acumula 16 puntos, los mismos que Lanús, aunque con un partido más. Por su parte, el elenco comandado por Gustavo Costas lleva tres cotejos sin ganar y se alejó de la zona de clasificación a la próxima ronda del certamen.

El inicio del partido fue parejo y disputado: ambos equipos se estudiaron y hubo pocas aproximaciones al arco rival. El Xeneize apeló a la presión una vez que la visita superaba la mitad de la cancha, pero tuvo grandes dificultades para construir juego. Por su parte, la Academia hilvanó ratos largos de posesión y aprovechó la velocidad de Maximiliano Salas, el más peligroso durante los primeros 15 minutos: un lindo centro rasante que surgió de sus pies fue bien contenido por Chiquito Romero.

Con más claridad a la hora de la gestación, los de Avellaneda contaron con una oportunidad inmejorable para abrir el marcador. El delantero ex All Boys desequilibró por izquierda y lanzó un envío aéreo a la cabeza de Adrián Martínez, que le bajó la pelota con categoría a Bruno Zuculini: el mediocampista definió incómodo ante la rápida salida de Javier García y estuvo a punto de convertir el primer tanto del clásico.

Cuando todo parecía indicar que los dirigidos por Gustavo Costas estaban más cerca de estampar el primer tanto de la noche, el club azul y oro sorprendió con un gol de otro planeta: después de un tiro libre de Kevin Zenón que fue rechazado por la defensa, Lucas Blondel fue a buscar el rebote y clavó el balón en el ángulo con un derechazo inatajable.

Racing todavía acusaba el golpe, pero un contraataque aislado a los 33′ le dio la inesperada igualdad: Salas apareció solo por su costado y, apenas pisó el área, cedió un pase hacia atrás que le quedó a Juanfer Quintero. Pese a que Mauricio Benítez se arrojó al suelo para impedir la conquista del colombiano, el ex River definió con suspenso para sellar el 1-1. Casi inmediatamente, Langoni estuvo a punto de darle nuevamente la ventaja a Boca y Jabes Saralegui, de media distancia, hizo volar por el aire a Arias.

Apenas inició el complemento, una interesante acción colectiva que tuvo como punto cúlmine una habilitación al espacio del crack colombiano terminó en los botines de Maravilla, que definió con calidad para dar vuelta un cruce picante. De todas formas, la alegría visitante duró apenas segundos: Blanco tiró el centro al área y Nazareno Colombo convirtió en su propia meta para poner el 2-2 en un instante.

En una ráfaga, el equipo comandado por Diego Martínez hizo delirar a sus hinchas gracias a su jugador insignia: a los 61′, una serie de toques entre Zenón y el propio Blanco finalizó en un envío preciso a la cabeza de Edinson Cavani, que capitalizó la única oportunidad concreta que tuvo en todo el encuentro y colocó el 3-2 para el anfitrión. Además, el Matador se ganó la ovación de los fanáticos, que hicieron temblar al estadio.

Boca mejoró notablemente su producción futbolística y el avance provocó la inacción de Racing, que acumuló delanteros sin una idea clara. Incluso, careció de chances de riesgo aún teniendo en cuenta la salida de Javi García, que le dejó su lugar a Leandro Brey por una molestia. En medio de la desorientación de los de Avellaneda, el local golpeó de nuevo: Nicolás Valentini ganó de arriba luego de una asistencia de Zenón y amplió merecidamente la diferencia, aunque con una eficacia envidiable.

El cuadro local pudo haber transformado el resultado en goleada, pero Blondel marró un mano a mano insólito que le impidió marcar su primer gol con la casaca azul y oro. Aún así, los de Martínez dieron una gran muestra de carácter ante uno de los rivales más complicados de la competición y se metieron de lleno en la pelea. Boca, ante su gente, volvió a ser Boca.