El arquero costarricense había sido uno de los puntos altos de la Lepra en el torneo pasado, sin embargo, su futuro en Rosario está en duda.

La calma que se vivía en el Parque Independencia se alteró en los últimos días con la irrupción de una noticia que llegó desde el exterior: Keylor Navas, arquero de Newell’s y uno de los grandes nombres del fútbol argentino en este 2024, estaría en la mira de Pumas de la UNAM. La posibilidad de que el tricampeón de la Champions League emigre al fútbol mexicano encendió alarmas en Rosario, aunque desde la dirigencia y el cuerpo técnico mantienen una postura firme: el costarricense tiene contrato vigente hasta diciembre de 2026 y no se irá en este mercado.
Keylor Navas con ganas de irse de Newell’s
El contexto no es menor. Navas finalizó recientemente su participación con la Selección de Costa Rica, a la que regresó tras un año de ausencia. En ese período, disputó amistosos, dos partidos de Eliminatorias ante Bahamas y Trinidad y Tobago, y fue titular en la Copa de Oro, donde el equipo cayó por penales frente a Estados Unidos en cuartos de final. Luego de su regreso, el arquero acordó con el cuerpo técnico una semana de vacaciones antes de reincorporarse a los entrenamientos en Rosario.
En Newell’s confiados de que Keylor Navas siga
“Keylor sigue. Lo convencimos de venir y está muy contento. En diciembre volveremos a hablar para saber en qué situación nos encontramos”, había afirmado semanas atrás el presidente de Newell’s, Ignacio Astore. En la misma línea se manifestó Cristian Fabbiani, actual entrenador del equipo, quien aseguró: “Keylor se queda. Le dimos una semana de vacaciones ya que estuvo con la selección”.
En ese sentido, fuentes del club indicaron que el guardameta ya avisó que se reincorporará al plantel este jueves, justo a tiempo para el debut en el Torneo Clausura frente a Independiente Rivadavia, en Mendoza. A pesar de las versiones que indican que su salida podría estar motivada por cuestiones familiares y la intención de estar más cerca de su país natal, en Newell’s insisten en que no contemplan su partida. Un dato clave fortalece esta postura: su contrato no incluye cláusula de rescisión, por lo que cualquier intento por llevárselo implicaría negociar directamente con la institución leprosa.

