El actor contó una particular pasión que mantiene por una historia de vida particular. El regalo que le hicieron en el programa Otro Día Perdido.
Con tono jocoso, el actor respondió: “¿Tengo que contar por qué?“. Luego, agregó en su relato: ”Tuve una novia que tenía como un aire a un hipopótamo. Le mando un besito grande, estuvimos juntos cuando yo tenía 14 o 15 años. Cuando digo que tenía cara de hipótamo, es como que tenía esa ternura“.
“Empecé a juntar y a juntar hipopótamos, incluso seguí juntando cuando terminaron las cosas con esa novia porque empecé a trabajar en teatro y televisión y, cuando trascendió mi fanatismo por los hipopótamos, empezaron a regalármelos”, sumó más tarde contando sobre el inicio de esta colección poco habitual.
Más allá del amor por esa especie y los muñecos, Benjamín se vio obligado a deshacerse de ellos por una nueva novia: “Un día, una novia se enteró de que los hipopótamos eran de la otra, así que hubo un exterminio total. Desaparecieron todos, solo guardé tres que ahora los tienen mis hijos”.
Luego afirmó que su mirada sobre ellos cambió cuando supo que son realmente peligrosos: «Vas por la ruta y decís ‘qué lindos’, pero te advierten que no bajes del auto”.
