Es para desarrollar Bajo del Choique – La Invernada, bloque en el que sumarán infraestructura para procesamiento, producción y evacuación de hidrocarburos.

El Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), aprobó el ingreso del proyecto presentado por las compañías Pluspetrol y Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), para el bloque Bajo del Choique – La invernada. La inclusión del proyecto mencionado, permitirá acelerar el desarrollo de este yacimiento que contempla una inversión de USD 12.400 millones en un plazo de 25 años y buscará alcanzar un nivel de producción que superará los 100.000 bbl/d mediante la construcción de 4 plantas de procesamiento, ductos de evacuación y perforación de más de 620 pozos horizontales.
“El RIGI constituye una herramienta fundamental para darle previsibilidad de largo plazo a las inversiones que, como las requeridas en plays no convencionales, resultan intensivas en capital y necesitan reglas claras y estables en el tiempo. Este régimen permite acelerar desarrollos, asimilando las condiciones económicas a las de otros países, incrementando la resiliencia y competitividad de Vaca Muerta en el escenario internacional. Es positivo que Argentina haya avanzado en un marco que fortalezca la seguridad jurídica y genere mejores condiciones para transformar el potencial de sus recursos en inversión, producción, empleo y exportaciones sostenidas en el tiempo”, señaló Julián Escuder, Country Manager de Pluspetrol Argentina.
Las obras de infraestructura en Bajo del Choique-La Invernada
El proyecto aprobado abarca la construcción de 4 plantas de producción en distintas zonas del yacimiento. Estos activos acompañarán el ambicioso plan de Pluspetrol que, con la utilización de 3 equipos de perforación dedicados, hará 41 pozos promedio por año, alcanzando niveles de más de 100.000 bbl/día.
“Valoramos el rol de la Provincia del Neuquén como un articulador clave para fortalecer el desarrollo y operación en el territorio. Destacamos su contribución a la gestión eficaz para facilitar inversiones y acompañar el desarrollo de los activos de forma tal de contribuir a que el crecimiento de Vaca Muerta genere valor integral para la provincia y el país”, concluyó Escuder.
La relevancia de las inversiones que se realizarán tendrá un impacto favorable a nivel económico y social, beneficiando a la comunidad y a toda la cadena de valor de Rincón de Los Sauces y la región norte de la Provincia del Neuquén, donde se encuentran las operaciones mencionadas. Asimismo, este proyecto marcará un hito fundamental en el crecimiento de Pluspetrol ya que le permitirá multiplicar su producción, consolidándola como uno de los productores de petróleo y gas más importantes del país.
Los números clave del proyecto
Con una inyección de capital que alcanzará los 12.400 millones de dólares y la perforación estimada de más de 620 pozos, el proyecto traza un horizonte de desarrollo acelerado que logrará un incremento productivo del 34% en comparación con los plazos convencionales.
La hoja de ruta operativa contempla una primera etapa de consolidación con entregas de 50.000 barriles diarios de crudo y 6 millones de metros cúbicos diarios (MMSm³) de gas. El verdadero salto de escala llegará en la segunda fase, cuando el desarrollo alcance su pico máximo y supere la barrera de los 100.000 bbl/día de petróleo y los 12 MMSm³/día de gas.
Estos volúmenes apuntalarán un nivel de exportaciones totales proyectado en 794 millones de barriles equivalentes, lo que le otorga al bloque un potencial de generación de divisas de 2.200 millones de dólares anuales.
Más allá del impacto macroeconómico y la balanza energética, la envergadura de las operaciones funcionará como un fuerte motor para la economía real y el entramado de servicios. En materia de recursos humanos, la iniciativa demandará más de 2.350 empleos directos y traccionará la creación de unos 4.640 puestos de trabajo indirectos.
Este dinamismo derramará directamente sobre la cadena de valor, donde se prevé la participación de un promedio de 200 pymes como proveedoras de primera línea y la generación de unas 900 contrataciones secundarias, multiplicando casi por cinco el impacto en el sector contratista. Además, se proyecta que a partir de 2028 este ecosistema corporativo experimente un crecimiento adicional del 10%, impulsado por el ingreso de nuevos rigs de perforación al terreno.
